Guía para profesionales de laboratorio que utilizan LMC-3000, LMC-4200R y LMC-56
Introducción
Las centrífugas son herramientas esenciales en los flujos de trabajo clínicos y de investigación, ya que ayudan a separar, purificar y analizar muestras en los campos de la biotecnología, el diagnóstico y la investigación, pero también pueden ser peligrosas si no se utilizan y mantienen correctamente [4]. La seguridad de los resultados depende del funcionamiento adecuado de la centrífuga y del estado de los consumibles, como los soportes para tubos.
En Biosan, la seguridad está integrada en todos los productos. El LMC-4200R cuenta con una carcasa metálica, mientras que el LMC-3000 y el LMC-56 tienen carcasas de plástico resistente. Todos los modelos incluyen protección contra desequilibrios y sistemas de bloqueo de la tapa seguros que cumplen con las normas de seguridad EN 61010-2-20 [1, 2]. Sin embargo, la concienciación del usuario y el mantenimiento adecuado siguen siendo fundamentales para la fiabilidad y la protección de las muestras.
1. Por qué es importante la seguridad de las centrífugas
Las centrífugas utilizan la fuerza centrífuga para separar sustancias en medios líquidos o sólidos según el tamaño de las partículas y las diferencias de densidad. El funcionamiento de una centrífuga implica la generación de fuerzas centrífugas relativas (RCF) que pueden alcanzar varias miles de veces la fuerza de la gravedad (×g). Un solo desequilibrio, un adaptador agrietado o un componente desgastado pueden provocar fallos mecánicos, pérdida de muestras o incluso daños en el equipo y lesiones graves al personal [4].
El uso seguro garantiza:
- La protección del personal de laboratorio frente a riesgos mecánicos y biológicos
- Resultados fiables con un riesgo mínimo de contaminación
- Una mayor vida útil del equipo y una reducción del tiempo de inactividad
Entre los riesgos más comunes se incluyen las cargas desequilibradas, los soportes de plástico envejecidos, la sustitución inadecuada de piezas de repuesto y el uso de accesorios inadecuados.
Normas generales de seguridad que debe seguir
- Utilice la centrífuga y los accesorios únicamente según las instrucciones del fabricante. El uso de piezas no homologadas puede comprometer la protección.
- Seleccione cuidadosamente los accesorios y consumibles adecuados para sus muestras. El uso de accesorios y/o consumibles inadecuados con tubos no aptos puede provocar daños en las muestras y el equipo, así como lesiones al personal.
- Utilice únicamente accesorios y consumibles originales de Biosan y solo aquellos pedidos para su modelo exacto.
- Proteja el dispositivo de golpes y caídas. No utilice la unidad si observa daños mecánicos.
- Siga las instrucciones de almacenamiento y transporte [1, 2 - sección 9.] para mover o almacenar la unidad.
- Antes de aplicar cualquier método de limpieza o descontaminación que no sea recomendado, confirme con Biosan que no dañará el equipo.
- No modifique la unidad [1, 2].
2. Consumibles de la centrífuga: un elemento clave para la seguridad
Un aspecto que a menudo se pasa por alto en la seguridad de las centrífugas es el estado de los soportes y los insertos de plástico utilizados en las centrífugas Biosan. Estos componentes se clasifican como consumibles, lo que significa que tienen una vida útil limitada.
Periodo de uso seguro
Las centrífugas Biosan utilizan soportes de polímero diseñados para garantizar el equilibrio y el rendimiento. La vida útil efectiva de los consumibles es de 24 meses (2 años) o menos si se esterilizan con frecuencia [1,2]. La esterilización en autoclave puede alterar las propiedades del PP debido al calor, la presión y la humedad. Especialmente durante esterilizaciones repetitivas en autoclave, estos factores pueden afectar a la estructura molecular, provocando el encogimiento e incluso el envejecimiento físico del PP [3].
Incluso si los soportes parecen intactos, con el tiempo pueden formarse grietas microscópicas que comprometan su integridad.
Riesgos de degradación de los accesorios
El uso de soportes y adaptadores degradados puede provocar:
- Rotura durante el funcionamiento, lo que provoca la pérdida o contaminación de la muestra
- Desequilibrio del rotor o daños en la cámara de la centrífuga
- Tiempo de inactividad inesperado del equipo o costes de reparación
- Mayor riesgo para el usuario
Recomendaciones de sustitución
Para mantener la seguridad y el funcionamiento fiable:
- Sustituya todos los soportes y adaptadores de plástico cada 24 meses
- La esterilización regular puede acortar la vida útil de los componentes de plástico. La esterilización en autoclave no debe superar los 15 ciclos a 121 °C durante 20 minutos [1,2].
- Anote las fechas de instalación y las inspecciones en su registro.
Descargar el libro de registro de mantenimiento de la centrífuga Biosan.
- Utilice únicamente accesorios originales de Biosan que se adapten a su modelo y a la geometría del rotor [1,2].
Esta política se centra en la seguridad del usuario y de las muestras en primer lugar y tiene como objetivo reducir el riesgo de incidentes.
Preparación para un funcionamiento seguro
Seleccione siempre rotores y adaptadores de acuerdo con las especificaciones de Biosan. Los detalles específicos de cada modelo están disponibles en la Guía de selección de rotores para cada centrífuga (consulte la LMC-3000, LMC-4200R y LMC-56 (guías).
3. Antes de cada centrifugación:
- Coloque la unidad sobre una superficie estable, nivelada y limpia. Mantenga una zona de seguridad despejada de 30 cm alrededor de la centrífuga.
- Inspeccione el rotor, los adaptadores y los soportes en busca de desgaste, grietas o corrosión. Sustitúyalos si es necesario.
- Seleccione el rotor correcto en la pantalla y, a continuación, confirme los límites de RPM o RCF.
- Equilibre por masa, no por volumen. Cargue las posiciones opuestas por igual. Nunca exceda las capacidades nominales de los recipientes.
- Para muestras biológicas, utilice tubos sellados o cubos de seguridad.
- Compruebe que la tapa se cierra y se bloquea. Nunca omita el bloqueo de la tapa [1,2].
Incluso una breve inspección antes de cada ciclo puede prevenir accidentes y preservar la calidad de la muestra.
4. Durante la centrifugación
- Comience solo con la tapa bien cerrada. Permanezca cerca hasta que se alcance la velocidad máxima. Deténgase inmediatamente si oye un ruido inusual o nota vibraciones.
- Nunca abra la tapa hasta que el rotor se haya detenido por completo.
- En el caso de muestras peligrosas o que generen aerosoles, espere unos 10 minutos después de la centrifugación para que los aerosoles se asienten antes de abrir.
- No centrifugue sustancias inflamables o químicamente activas. Si se derraman líquidos de este tipo sobre el rotor o la cámara del rotor, la centrífuga debe limpiarse con un paño húmedo y una solución jabonosa suave.
- No utilice rotores ni accesorios que presenten signos visibles de corrosión, desgaste o daños mecánicos [1,2].
Hábitos constantes como estos reducen los riesgos tanto para los usuarios como para los equipos.
5. Después de cada ciclo
- Compruebe que no haya residuos ni fugas en la cámara, el rotor y los adaptadores.
- Limpie con agua y jabón suave. Para la desinfección, utilice etanol al 75 % o una solución para eliminar ADN o ARN, como Biosan PDS-250, y luego seque con un paño. No deje residuos húmedos ni químicos.
- No utilice disolventes agresivos.
- En el caso del LMC-4200R, limpie el hielo y la condensación después de su funcionamiento y mantenga el desagüe despejado.
- Registre los parámetros de funcionamiento, las anomalías y cualquier sustitución de consumibles [1,2].
6. Mantenimiento e inspección a largo plazo
- Lleve un registro de las ejecuciones, los consumibles, los cambios, la antigüedad del rotor y el mantenimiento.
- Sustituya rápidamente las juntas tóricas, las juntas y los adaptadores desgastados.
- Haga que técnicos cualificados realicen el mantenimiento y la calibración anualmente.
- Respete los límites de vida útil. Como límite superior, los rotores y copas metálicos tienen una vida útil máxima de 7 años desde el inicio de su funcionamiento, y las copas de plástico tienen una garantía de 2 años según los términos, pero las sustituciones de consumibles por motivos de seguridad deben seguir el intervalo más corto anterior cuando se trata de esterilización o uso intensivo [1,2].
El mantenimiento preventivo reduce los costes de reparación y maximiza el tiempo de actividad.
7. Notas de seguridad específicas del modelo
LMC-3000
Centrífuga de uso general para el trabajo diario en el laboratorio. Asegúrese de que todos los soportes y rotores estén equilibrados y no presenten daños. Utilícela únicamente en entornos secos y sin condensación.
LMC-4200R (refrigerada)
Proporciona un control preciso de la temperatura para muestras sensibles. Mantenga un flujo de aire limpio alrededor del sistema de refrigeración y compruebe regularmente el drenaje de la condensación. Evite bloquear las rejillas de ventilación o utilizarla en habitaciones húmedas.
LMC-56
Una centrífuga versátil para tubos, tarjetas de gel y microplacas. Incluye detección automática de desequilibrios y reconocimiento de rotores. Inspeccione con frecuencia los adaptadores de microplacas y sustitúyalos como parte del ciclo anual de consumibles.
8. Fomento de una cultura de seguridad
Mantener la seguridad de la centrífuga requiere una concienciación continua y el cumplimiento de la formación adecuada por parte de todas las personas que participan en las operaciones del laboratorio. Se recomienda a los usuarios que:
- Revisen el manual de funcionamiento específico del modelo
- Informen inmediatamente de cualquier vibración o ruido anormal
- Seguir las directrices de Biosan sobre la sustitución de consumibles cada 24 meses.
- Mantener los registros de mantenimiento accesibles para todo el personal del laboratorio.
La cultura de la seguridad protege al personal, evita el tiempo de inactividad y garantiza resultados precisos.
Conclusión
La seguridad y el rendimiento de una centrífuga dependen tanto de su diseño como de la responsabilidad del usuario. Para las centrífugas Biosan, como LMC-3000, LMC-4200R y LMC-56, es esencial seguir los procedimientos de mantenimiento adecuados y sustituir los consumibles con regularidad para proteger a los usuarios y las muestras.
Sustituir los soportes de plástico cada 24 meses, o antes si se esterilizan, ayuda a prevenir la fatiga del material, la pérdida de muestras y daños costosos en el equipo. Prestando atención a los detalles y haciendo un uso responsable, los laboratorios pueden lograr fiabilidad, precisión y seguridad a largo plazo en cada ciclo.
Referencias:
[1] Biosan. Manual del usuario: Centrífugas de laboratorio LMC-3000 y LMC-4200R. Edición 6.03, enero de 2024. Riga, Letonia.
[2] Biosan. Manual del usuario: Centrífuga de laboratorio LMC-56. Edición 2.01, octubre de 2023. Riga, Letonia.
[3] K. Samneingjam, J. Mahajaroensiri, M. Kanathananun, C. Velasco Aranda, M. Muñoz y S. Limwongsaree. Mejora de la biodegradabilidad del polipropileno mediante la integración de aditivos para aplicaciones de laboratorio sostenibles y reutilizables. Polímeros, vol. 17, n.º 5, 2025, artículo 639. DOI: 10.3390/polym17050639.
[4] Universidad de Tennessee EHS. Directrices de seguridad para centrifugadoras. Knoxville, TN: Universidad de Tennessee, 2025. Disponible en https://ehs.utk.edu/index.php/table-of-policies-plans-procedures-guides/centrifuge-safety